Este anónimo personaje, captado en modo espía sin su consentimiento gracias a las bondades de los teléfonos inteligentes, nos sirvió para profundizar en lo mismo. ¿A qué responde tan particular atuendo? Esta extrañeza se acrecienta si se considera el día en qué fue tomada: el 18 de septiembre recién pasado.
HISTORIA DE UN DISFRAZ
Luís Catalán
Aunque ustedes no lo crean, ese señor de atuendo estrafalario
que se ve en la fotografía como pasajero en un vagón de metro, soy yo…
La
historia que hay detrás, es la que les
voy a contar ahora.
En mi calidad de actor de larga y
reconocida
trayectoria,
había sido invitado a una función de extensión en un barrio popular. Mi papel
en la
obra
a presentar correspondía a un prófugo de la justicia recién escapado que estaba
siendo sometido a juicio. Como mi captura había sido en una sesión deportiva y
acababa de fugarme de la cárcel, pueden ver que
visto tenida de gimnasta y, fijo a una pierna, aún conservo un buen trozo
de la cadena que me retenía en la celda.
Todo lo
anterior en concordancia con la trama de la función que se estaba presentando.
Dado
que apenas tenía el tiempo para volver al hotel y así poder continuar con mi
gira teatral, no me quedó más remedio que abandonar la escena sin cambiarme la tenida usada en la actuación.
En la
bolsa blanca, que puede verse, tenía yo las
vestimentas para cambiarme en el hotel, ya que
debía
viajar urgentemente a Temuco.
Uno de
los pasajeros que, creo yo, NO me
reconoció como actor, fue finalmente quién tomó esta foto con su celular.
Grande
fue mi sorpresa al verme detenido por varios
policías quienes, llevando una copia de la foto en sus manos,
a la bajada de la estación de metro… me estaban esperando… para ¡“recapturarme”!
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